¿Cómo se valida el conocimiento objetivo?

Demos una respuesta, en realidad, bastante sencilla: cualquier conocimiento que pretenda objetividad debe validarse intersubjetivamente.

En esta línea, Immanuel Kant señala que “contrastar el propio juicio apelando al entendimiento de los demás” constituye la “piedra de toque (criterium veritatis externum)“, el medio del cual no podemos prescindir para asegurarnos de la verdad de nuestros propios juicios (2004: 27).

Ni siquiera una disciplina como la Matemática estaría exenta de dicho criterio, “pues si no hubiese ido por delante la universal concordancia percibida entre los juicios del matemático con el juicio de todos los demás que se han dedicado con talento y solicitud a esta disciplina, no se habría sustraído ésta a la inquietud de incurrir en algún punto de error” (Kant 2004: 27).

De esta forma, el conocimiento objetivo nunca es absoluto, puesto que, por la humildad de nuestro propio entendimiento, tenemos que aceptar que lo que sabemos podría verse refutado, o explicado de forma más precisa, por otros, inclusive en el futuro. Es así que la ciencia avanza.

La persona que pretende no necesitar de esta validación es denominado por Kant como egoísta lógico.

Esto, por supuesto, refiere a una concepción de la razón humana intrínsecamente intersubjetiva, cuya misma existencia depende del diálogo libre entre ciudadanos del mundo.

Para un par de entradas relacionadas, ver: ¿Qué es la razón? (o sobre propiedades monádicas y relacionales) e Intersubjetividad.


Bibliografía:

KANT, Immanuel

Antropología en sentido pragmático. Madrid: Alianza Editorial, 2004.

6 comments

  1. No es cierto que todo conocimiento objetivo necesite de validación subjetiva. Por ejemplo, el conocimiento de la existencia misma no necesita de ningún tipo de validación intersubjetiva. La existencia existe, y esto es un conocimiento objetivo y absoluto, puesto que nada puede existir “fuera” de la existencia. Parménides lo explica bastante bien en el segmento de su poema llamado vía de la verdad. (Otra cosa son las erróneas e improcendentes interpretaciones que se han hecho de lo que dice).

    Del mismo modo, la lógica tampoco necesita de ningún tipo de validación intersubjetiva. Las leyes básicas de la lógica, empezando por el principio de identidad (A=A), son auto-evidentes por sí mismas y no pueden ser cuestionadas ni negadas sin hacer uso al mismo tiempo de ellas mismas. Son la estructura de todo conocimiento, y son absolutas puesto que son inherentes a la propia existencia como tal, que es absoluta.

    Además, ni las matemáticas ni la ciencia dependen tampoco de la validación intersubjetiva. La validez de la matemática y de la ciencia depende enteramente de su evidencia. Es la evidencia (empírica y lógica) lo que determina en última instancia si un conocimiento es válido en matemáticas o en ciencia. No siempre es fácil acceder a esta evidencia, por diversas circunstancias, y por eso a veces se tiene que recurrir al consenso racional. Pero las verdades de la matemática o la ciencia no se establecen por consenso.

    Después de todos estos años empiezo a entender mucho mejor por qué Kant ha recibido críticas tan duras de ciertos pensadores, y por qué algunos, como es el caso de Isaiah Berlin, le consideran el padre del fascismo, del nacionalismo y del posmodernismo. Tal vez Kant no lo dice claramente así sino que depende de una interpretación de su doctrina pero lo que está claro es que siempre está dando pie a entender que nuestro conocimiento de la verdad es algo meramente subjetivo y que dependerá de lo que en última instancia nosotros acordemos como verdad (contractualismo). De esa manera, acabamos en el mundo que imaginó (¿imaginó?) George Orwell en “1984” en donde la verdad es lo que los poderosos dicen que es verdad.

    Tu blog me está ayudando a entender los numerosos errores, falacias y falsedades que habitualmente comete Kant. Y todo el horror que llevan consigo al aplicarlos en la práctica. Te lo agradezco.

  2. Hola Luis:

    Gracias por tu comentario. No obstante, no me puedo alegrar que este blog te sirva de algo, si ese algo es una concepción tan equivocada de la filosofía de Kant.

    Te hago dos preguntas: ¿Cómo podría kant en este punto dar pie al fascismo cuándo justamente lo que señala es que la verdad se constituye en el diálogo de ciudadanos libres, y no es impuesta por una autoridad central? Me parece que fuerzas la cuestión, y, sencillamente, te equivocas en tu interpretación de Kant (o la de Berlin).

    Segundo, si bien las verdades de la lógica y de las matemáticas son “evidentes”, te recuerdo que no siempre ha sido así. Antes de Aristóteles se tenía tan claro? O de Descartes? Justamente que para nosotros nos parezca evidente se debe a que lo vemos confirmado en el pensamiento de estos grandes autores, es decir, intersubjetivamente.

    Hablas de evidencia. Por supuesto que la evidencia es de fundamental importancia. Pero, ¿acaso uno no se puede equivocar en el examen de la evidencia? Incluso en una operación matemática. Dada esta falibilidad de todo individuo es que en última instancia recurrimos al entendimiento de otros.

    Has leído muy mal el texto si crees que eso implica que todo se queda “por acuerdo”. Eso va tanto contra la letra y el espíritu del pensamiento crítico.

    Saludos.

  3. Hola, Zimmerman.

    No veo por qué mi concepción de la filosofía de Kant tiene que ser equivocada, y no ser más bien que esté equivocada la tuya.

    La conclusión que derivo de ella no tiene nada de nueva, sino que está ya en el pensamiento Fichte y llega hasta el nacionalsocialismo y el posmodernismo actual. Que haya tantos pensadores y doctrinas que repitan la misma interpretación no es una casualidad, o una interpretación arbitraria, sino que es algo que se deduce directamente de la doctrina que expone Kant.

    Hasta ahora yo había pensado que efectivamente lo que había ocurrido es que algunos (muchos) habían cogido ciertas ideas de Kant y las habían interpretado a su modo. Pero estaba equivocado. Lo que hicieron Fichte y otros no fue interpretar meramente, sino deducir lógicamente sus propias doctrinas a partir de las ideas de Kant.

    Kant es uno de los padres del nacionalismo, el fascismo, el nacionalsocialismo y el posmodernismo. Que él no tuviera intención de que esto fuera así, o que incluso se opusiera a tal cosa, no invalida esta verdad. Los padres muchas veces no quieren que sus hijos se comporten como lo hagan pero esos padres son responsables del comportamiento de sus hijos tanto por la genética que hacen heredar como por el ambiente y la educación en la que hacen crecer a sus hijos.

    En todo caso, yo no estoy hablando de la filosofía de Kant. Estoy hablando de una parte, o una idea concreta que expone Kant en relación a la verdad. Si empezamos ya con falacias categoriales entonces la discusión racional se convierte en un imposible.

    Decir que la verdad se constituye mediante el acuerdo de una serie de individuos es claramente fascismo. Es decir, una serie de personas se ponen de acuerdo para decir que tal cosa es verdad y defienden que lo es precisamente porque ellas dicen que lo es. Esa concepción excluye la razón y a la apelación a la evidencia. Se impone por la fuerza. Esto es la esencia del fascismo.

    No fuerzo la cuestión ni me equivoco de interpretación. Es una deducción lógica a partir de lo dice Kant. No quito ni añado nada.

    Las verdades de la lógica y la matemática son evidentes sin comillas. Que lo escribas con comillas me hace pensar que no comprendes el significado de evidencia. Y el hecho de que sean evidentes nada tiene que ver con el pensamiento de Aristóteles o de Descartes o de cualquier otro. Si alguna cosa que dijeron se ha mostrado evidente no es porque ellos lo digan sino porque se muestra evidente por sí misma. De hecho, las evidencias siempre están presentes (por eso son evidencias), otra cosa es que tengamos la habilidad para conceptualizarlas en nuestros pensamiento. La labor de la filosofía consiste precisamente en conceptualizar y razonar las evidencias. Una labor que comienza y termina con Parménides, y que se da de manera muy intermitente en las doctrinas de algunos pocos filósofos.

    Por cierto, ni Aristóteles ni Descartes tienen nada de “grandes” pensadores. Ambos se equivocaron mucho y a menudo, cometieron numerosas falacias, y la mayoría de las cosas que defendieron se han demostrado falsas. No sé muy bien qué concepto de “grandeza” estás manejando. No niego que sean famosos, y que hayan tenido influencia, pero no son grandes intelectuales. Aristóteles es un naturalista de vocación, con graves errores metodológicos, y Descartes es un escolástico que intentó conciliar ciencia con religión. O lo que es lo mismo conciliar el absurdo con la razón.

    Claro que uno se puede equivocar al examinar la evidencia. Por supuesto. No hay más que ver el absoluto y tremendo desastre que han sido las interpretaciones del pensamiento (la vía de la verdad) de Parménides. Pero precisamente es imposible saber si estamos equivocados sin apelar y constatar la evidencia. A no ser que nos refiramos a una verdad cognoscible entonces todo conocimiento será mera opinión subjetiva.

    De todos modos, en lo que se refiere a las evidencias de fundamentos absolutos como la existencia, la sensación, y la lógica no cabe en modo alguno la equivocación. Es una evidencia que existimos, que sentimos, y que somos (A=A). Cualquiera que intente cuestionar o negar estas evidencias tiene que partir de ellas mismas, y desde el comienzo su razonamiento estará refutado.

    ¿Insinuas que he leído mal? Veamos lo que escribes:

    “cualquier conocimiento que pretenda objetividad debe validarse intersubjetivamente.”

    Es decir, que no podemos considerar que ningún conocimiento sea objetivo a no ser que lo acordemos entre varios. Es decir, que la existencia, la sensación, y la lógica, no son una verdades objetivas mientras que no las validemos en acuerdo entre nosotros.

    Por eso dices: “el conocimiento objetivo nunca es absoluto,”.

    ¿He leído mal? Me parece que no.

    Un saludo.

  4. Creo que no entiendes lo que significa validar. Alguien puede tener ya un conocimiento objetivo de acuerdo a sus propias investigaciones y deducciones lógicas. Pero esa persona no podría estar 100% segura, pues, acaso nunca nadie se ha equivocado creyendo que posee un conocimiento objetivo? Entonces, recién acá entra la validación, o confirmación de dicho conocimiento contrastándolo con el entendimiento de otros. Por supuesto que esto no significa que un matemático tenga que consultarle a sus colegas cada operación que realiza, pero las reglas y los procedimiento que utiliza ciertamente han sido validados intersubjetivamente. Si de esto extraes que la verdad se obtiene por acuerdo, creo que eso ya es tu rollo, porque no he dicho nada por el estilo.

    Sobre Kant como el padre del fascismo, me podrías explicar como una ética que pone a su base la dignidad de la persona (fundada en la autonomía de todo ser racional) podría justificar atropellos a ella misma (úsese nunca meramente como medio, sino siempre a la vez como fin…). En realidad, no. No lo hagas. Sigue creyendo eso, se nota que es lo que te gusta, y más fácil para ti.

    Saludos.

  5. Refuerzo lo dicho: el conocimiento objetivo no se obtiene intersubjetivamente, sino que se confirma, se valida de ese modo. Espero que ahora sí entiendas que de ningún modo se puede sacar de esto que la verdad se obtiene por acuerdo.

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