Diderot sobre los hombres originales

En boca de uno de sus personajes:

Personalmente, no me gustan esta clase de originales. Otros intiman con ellos e incluso los tienen por amigos. A mí, me llaman la atención, una vez al año, cuando me los encuentro, porque su carácter contrasta con el de los demás y porque rompen esta fastidiosa uniformidad introducida por nuestra educación, nuestras convenciones sociales y nuestro sentido del decoro. Si uno de ellos aparece en una reunión constituye un grano de levadura que fermenta y que restituye a cada cual una porción de su individualidad natural. Sacude, agita; hace aprobar o censurar; surgir la verdad; conocer a las gentes de bien; desenmascarar a los tunantes; en tales ocasiones es cuando el hombre sensato escucha y conoce a quienes le rodean. (Diderot 2003: 69-70)

Y eso es todo por hoy.


Bibliografía:

DIDEROT, Denis

El sobrino de Rameau. Tercera edición. Madrid: Cátedra, 2003.

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