Immanuel Kant, jugador de billar

Muchas cosas se dicen acerca de la persona de Immanuel Kant, la mayoría de ellas medias verdades o flagrantemente falsas, y en conjunto contribuyen a formar una imagen distorsionada, caricaturesca y manifiestamente ofensiva del filósofo de Königsberg.

Ya en un post anterior, puse mi grano de arena para contribuir a la tarea de armar una semblanza más coherente y verdadera de la personalidad del autor de la Crítica de la razón pura, y vuelvo a hacer lo mismo en este post, en el que señalo la fuente de la—no tan—difundida habilidad del joven Kant para los juegos de mesa, con ilustración incluida. Veamos.

El relato de Heilsberg sugiere que, aparte de sus clases privadas, Kant también pudo hacer algo de dinero con el billar y las cartas:

Su única recreación era jugar billar, juego en el que Wlömer y yo eramos sus compañeros habituales. Habíamos perfeccionado casi completamente nuestro juego, y rara vez volvíamos a casa sin algunas ganancias. Pagué mi profesor de francés enteramente con estos ingresos. Como consecuencia, la gente se rehusaba a jugar con nosotros, por lo que tuvimos que abandonar esta fuente de ingresos, y elegimos jugar L’Hombre en vez, que Kant jugaba bien. [Reicke 1860, 49; rpt. Malter 1990, 19]

La fuente la encuentran aquí, junto con muchos otros datos de su juventud. La traducción es mía.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s