La historia adivinatoria de Immanuel Kant (o cómo predecir el futuro)

Como es usual, en los últimos días de cada año[1], nos vemos bombardeados por todo tipo de predicciones sobre lo que pasará el año siguiente (siendo “Jaime Bayly no morirá en el 2010” mi favorita). Por mi parte, en vez de listar una serie de predicciones como uno más de tantos falsos profetas[2], presentaré rápidamente la idea de una historia adivinatoria, tal como la entiende Kant en la segunda parte de El conflicto de las facultades, titulada “Replanteamiento de a cuestión sobre si el género humano se halla en continuo progreso hacia lo mejor”.

¿Qué le depara el futuro a la humanidad?

Esbozando una respuesta a la pregunta: ¿Está la humanidad mejorando continuamente? —entendida en sentido moral, e involucrando a la especie en su conjunto—, Kant sostiene que precisamos de “una muestra de la historia humana y, en verdad, no del tiempo pasado, sino del futuro” (SF 7:78). Esto nos deja en el terreno de la adivinatoria, que nos permite conocer el futuro de la siguiente forma:

En cuanto narración histórico-profética de lo que nos depara el futuro, por consiguiente, como una posible representación a priori de los acontecimientos que han de acaecer. Mas, ¿cómo es posible una historia a priori? Muy sencillo, cuando es el propio adivino quien causa y prepara los acontecimientos que presagia. (SF 7: 78-79)

Así, volviendo al ejemplo del primer párrafo, el profeta-adivinador tendría él mismo que encargarse de proteger la vida de Jaime Bayly, lo que significaría que su predicción le importa lo suficiente para efectuarla.

Un ejemplo más elegante es sin duda el que usa Kant al hablar de los profetas judíos de tiempos bíblicos, que predijeron el ocaso y posterior disolución de su Estado, siendo ellos mismos los encargados de llevarla a cabo.

En estos tiempos, falsas profecías —ya sea giren en torno a la vida de Jaime Bayly o al fin del mundo— han desprestigiado aquella práctica de la humanidad, tan antigua como la cultura, preocupada por hacer inteligible nuestro destino, en tanto esa actividad misma (la adivinación) sirve como incentivo y guía para proponer y conseguir ciertos fines. Haríamos bien, en ese sentido, en no desmerecer la profecía de los mayas[3] sino en considerarla desde los problemas que nos atañen hoy y que se radicalizarán en las próximas décadas.


[1] Este post ha sido actualizado el 21 de diciembre del 2012.

[2] Kant define falso profeta como aquel que “augura chapuceramente un pronóstico (aventurándolo sin conocimiento ni honradez)… desde la pitonisa hasta la gitana” (SF 7:78).

[3] Victor J. Krebs, filósofo pop y autor de Synchronicity23’s Blog, resume la profecía maya de la siguiente forma:

Nos encontramos entre el Mundo del Cuarto Sol y el del Quinto Sol. Esta es un tiempo-entre, de transición. Y mientras atravecemos esta transición, una enorme convergencia global destructiva de caos ambiental y social, guerra y continuos cambios en la Tierra están sucediendo. La humanidad está cambiando. Las estructuras fìsicas cambiarán y entonces tendremos la oportunidad de ampliar nuestra humanidad. El ideal espiritual de nuestra Era es la acción.

Consulte la entrada completa.

Bibliografía:

KANT, Immanuel

Ideas para una historia universal en clave cosmopolita y otros escritos sobre Filosofía de la Historia. Traducción de Concha Roldán Panadero y Roberto Rodríguez Aramayo. Tercera edición. Madrid: Editorial Tecnos, 2006.

Toward Perpetual Peace and Other Writings on Politics, Peace, and History. New York: Yale University Press, 2006.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s