Reflexionando sobre dilemas morales: El aborto

Allen W. Wood nos dice en las páginas finales de su excelente libro publicado el año pasado, Kantian Ethics, que en última instancia, una teoría ética nos debe servir para reflexionar sobre nuestras creencias morales, ayudándonos a entender por qué valoramos ciertas cosas por sobre otras, etc., pero de tal forma que tampoco nos aferremos dogmáticamente a tal teoría, a tal punto de terminar creyendo en ella, sino que la tengamos también en constante revisión.

De ahí que Allen W. Wood, al discutir ciertos problemas morales desde la ética kantiana (teoría ética que él defiende), tome prestado de Peter Singer—controvertido bioeticista—muchas ideas que enriquecen su análisis.

Para este artículo (que espero sea el primero de una prolongada serie), pretendo abordar reflexivamente el problema del aborto desde mi propia perspectiva ética, haciendo referencias constantes a ambos autores mencionados, que han ayudado a enriquecer y definir mi posición sobre el tema (pero que, por supuesto, no pretendo que sea necesariamente definitiva).

A ver qué tal sale.

En Rethinking Life and Death: The Collapse of Our Traditional Ethics, libro que ya mencioné en un artículo anterior, Peter Singer explicita el argumento contra el aborto de la siguiente forma:

Primera premisa: Está mal tomar una vida humana inocente.

Segunda premisa: Desde la concepción, un embrión o feto es inocente, humano y con vida.

Conclusión: Está mal tomar la vida de un embrión o feto[1].

Luego procede a criticar la forma arbitraria en que los defensores del aborto han concentrado sus esfuerzos en criticar la segunda premisa, sin atreverse a tocar la primera.

Personalmente, siempre me pareció que la posición “pro-elección” no lograba con éxito argumentar en favor del aborto, y más bien, caía en dogmas parecidos a los que defienden la posición contraria. El motivo, me parece, es justamente no detenerse a reflexionar honestamente sobre los valores que hay de fondo. Y es que, cuando se justifica el derecho de la mujer a abortar, se está dando más valor a su decisión por sobre la vida del feto o embrión. El problema que señala Singer, es que se trata de ocultar este juicio de valor aludiendo a argumentos como que el feto todavía no es una vida humana (sino recién desde el nacimiento o algún otro punto previo, mas no la concepción). De esa forma, se trata de mantener el mismo dogma que sostiene la posición radical del bando opuesto, y que corresponde a la primera premisa del argumento: la santidad de toda vida humana se mantiene. Sin embargo, en la práctica los defensores del aborto, lo quieran o no, están rechazando la primera premisa, pues Singer muestra con éxito que decisiones como la de considerar al feto una vida humana a partir de cierto punto, como el nacimiento o la viabilidad del feto de sobrevivir fuera de la madre, son ya de por sí decisiones éticas y no científicas.

La posición de Singer—y que como ya dijimos, está ganando la batalla en la práctica—es la de una ética que tome en cuenta la calidad de toda vida al margen de si es humana o no (contra la tradicional ética que le otorga carácter de santidad a toda vida humana, basándose en creencias religiosas). Así, nos exige no caer en un irracional especismo, del cual quiero hablar con más detalle en otro momento, y del cuál sólo diré vagamente ahora que es un conjunto de prejuicios análogos a los del racismo (pero que en vez de discriminar por raza, lo hacen por especie), y que de por sí, carecen de fundamento válido.

El problema del aborto, entonces, es una batalla en medio de una guerra entre estos dos modelos de ética.

No obstante, el objetivo de este artículo es concentrarnos en reflexionar sobre el aborto únicamente, así que volveremos al problema en cuestión.

Un valioso aporte que puede hacer la ética kantiana al problema es la clara división que establece entre el ámbito del derecho y de la virtud, a tal punto que ambas esferas están fundamentadas en principios distintos. Mientras que el derecho depende de una legislación que se encarga de regular la libertad externa de los miembros de un determinado Estado, esto es, sus acciones; la virtud depende de una legislación interna (la ley moral), que regula los motivos de nuestras acciones, y no nos puede ser exigida por otros.

Si aceptamos—como dice Singer—que no hay un fundamento racional que nos exiga la santidad de toda vida humana, entonces no hay un motivo para que las leyes protejan ciegamente a todos los fetos o embriones (e incluso a bebés recién nacidos con serias discapacidades). Lo que se propone es que sólo debemos traer al mundo a los bebés que sean queridos por sus padres; es decir, es una decisión que pertenece a la esfera de la virtud, y la ley no debe entrometerse. Estamos valorando más el derecho de las personas a decidir cómo llevar sus vidas (valor que la ética kantiana recoge bajo el nombre de humanidad, y que tiene nada menos como su valor más importante), por sobre un supuesto e infundado carácter santo que tendría todo ser perteneciente a la especie humana.

Allen W. Wood acentúa esta posición al discutir las implicancias de tener a la humanidad como valor fundamental en la ética kantiana, de la siguiente forma:

Los problemas que estamos discutiendo acá, en términos kantianos, son problemas de derecho, no de ética. Estos conciernen deberes y exigencias que pueden ser coactivamente impuestos. Es una cuestión distinta si es que el valor de un feto, y su desarrollo hasta el nacimiento, puede constituir una razón para que una mujer considere un deber ético el llevar su embarazo hasta el final incluso  con un costo considerable para su salud o bienestar. Probablemente existe tal deber ético, al menos en varios casos. Pero quienes negarían a una mujer incluso el derecho a elegir si cumplir con tal deber han, por lo mismo, perdido completamente su derecho a discutir sobre tales problemas[2].

Como se puede ver, los que se califican como “pro-vida” se colocan en un lugar que no deja espacio al diálogo, y por lo tanto su posición debe resultar inaceptable para quienes quieran adentrarse en el problema de forma racional. Está demás decir que, también, tal posición no debe tener cabida en un Estado laico.

Está claro que quién se aferre a la validez de la primera premisa no podrá ser persuadido por esta argumentación. Tal persona podrá, pues, jactarse de defender una ética dogmática. Pero tampoco pretendo haber logrado una argumentación perfecta, sino que espero no sea más que la base para que se pueda armar una discusión y enriquecerla con los comentarios.


[1] Peter Singer, Rethinking Life and Death: The Collapse of Our Traditional Ethics (New York: St. Martin’s Griffin, 1994). La cita corresponde a la página 100, y la traducción es mía.

[2] Allen W. Wood, Kantian Ethics (New York: Cambridge University Press, 2008). La cita corresponde a la nota 9, de la página 291. La imperfecta traducción es mía.

6 comments

  1. Pingback: Especismo « TBPD
  2. LA ETICA Y LA MORAL DEL ESTADO LAICO DEBEN SUPERAR LOS VALORES RELIGIOSOS:
    LOS VALORES SUPREMOS DE LA TRASCENDENCIA HUMANA Y LA SOCIEDAD PERFECTA, DEBEN ORIENTAR LOS OBJETIVOS DEL CURRÍCULO ESCOLAR LAICO A FIN DE ALCANZAR LA SUPRA HUMANIDAD__ La relación entre la fe y la razón, la religión, la ciencia y la educación, se enmarca en el fenómeno espiritual de la trasformación humana abordado por la doctrina y la teoría de la trascendencia humana: conceptualizada por la sabiduría védica, instruida por Buda e ilustrada por Cristo; la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las conclusiones comparables de la ciencia: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc.):__La paideia griega tenía como propósito educar a la juventud en la virtud (desarrollo de la espiritualidad) y la sabiduría (cuidado de la verdad), mediante la práctica continua de ejercicios espirituales (cultivo de sí), a efecto de prevenir y curar las enfermedades del alma. El educador, utilizando el discurso filosófico y la discusión de casos y ejemplos prácticos, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos) __La vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo coincide cien por ciento con el currículo y objetivo de la filosofía griega. Y por su autentico valor pedagógico, el apóstol Felipe introdujo en los ejercicios espirituales la paideia de Cristo (posteriormente enriquecida por San Basilio, San Gregorio, San Agustín y San Clemente de Alejandría, con el pensamiento de los filósofos greco romanos: Aristóteles, Cicerón, Diógenes, Isócrates, Platón, Séneca, Sócrates, Marco Aurelio,,,), a fin de alcanzar la trascendencia humana (patente en Cristo) y la sociedad perfecta (Reino de Dios). Meta que no se ha logrado debido a que la mitología del Antiguo Testamento, al apartar la fe de la razón, castra mentalmente a sus seguidores extraviándolos hacia la ecumene abrahámica que conduce al precipicio de la perdición eterna (muerte espiritual)__ Es tiempo de rectificar retomando la paideia griega de Cristo, separando de nuestra fe el Antiguo Testamento y su teología fantástica que han impedido a los pueblos cristianos alcanzar la supra humanidad. Pierre Hadot: Ejercicios Espirituales y Filosofía Antigua. Editorial Siruela. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD

  3. conjeturo que esta peligrosa separación entre fe y razón no es exclusiva del Antiguo Testamento, sino que está latente en todas las culturas y religiones. El mejor antídoto, de acuerdo con lo que señala tu comentario, es esta forma de educación, que sin embargo el Estado sólo puede inculcar de forma limitada, y que nos conduzca fuera de la minoría de edad, como lo expresaría Kant.

    Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s