¿Por qué las revoluciones fracasan (en mantenerse fieles a sus principios) según Platón?
En tanto lideradas por caudillos.
Así también cuando el que está a la cabeza del pueblo recibe una masa obediente y no se abstiene de sangre tribal, sino que, con injustas acusaciones —tal como suele pasar— lleva a la gente a los tribunales y la asesina, poniendo fin a vidas humanas y gustando con la lengua y boca sacrílegas sangre familiar, y así mata y destierra, y sugiere abolición de deudas y partición de tierras, ¿no es después de esto forzosamente fatal que semejante individuo perezca a manos de sus adversarios o que se haga tirano y de hombre se convierta en lobo?[1]
Cierto hace 2500 años, cierto todavía hoy.
[1] Platón, República (Madrid:Editorial Gredos, 2003). La cita corresponde a la página 414 (565d-566a).










